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El significado de ser modelo de pasarela

young women wearing suits posing against a wall with white tiles

La labor de un modelo de pasarela trasciende la mera acción de desfilar por una tarima mostrando la más reciente propuesta de un creador. Constituye una carrera que fusiona la expresión artística, la rigurosidad y un conocimiento profundo del universo de la moda. Estos profesionales son las figuras emblemáticas que encarnan la perspectiva de los diseñadores, transformando prendas y complementos en una historia vibrante y palpable.

La esencia de la pasarela

El mundo de la moda es un universo vibrante y en constante cambio. La pasarela es su escenario central, donde las tendencias se despliegan y las innovaciones se presentan. Un modelo de pasarela debe tener la capacidad de interpretar y expresar el mensaje oculto detrás de cada prenda. Esto exige más que belleza y buen físico; requiere presencia escénica, carisma y la habilidad de conectar con la audiencia.

Un aspecto crucial es la necesidad de entender las expectativas y los estándares de la industria. La altura, proporciones y medidas suelen ser factores determinantes en las oportunidades laborales. Según un estudio de Model Alliance, el 73% de los modelos reportaron haber sido presionados para perder peso, lo que destaca la presión inherente a la carrera de modelaje de pasarela. No obstante, el paradigma está cambiando con modelos que desafían estos cánones tradicionales, como Ashley Graham y Winnie Harlow, quienes han abierto el camino hacia una diversidad mayor en las tallas y condiciones de la piel.

Capacitación y alistamiento

La senda hacia el éxito como modelo de pasarela exige una preparación ininterrumpida. Esta capacitación abarca desde el dominio de la técnica de la pasarela, la postura y la comunicación no verbal, hasta la forja de una ética laboral inquebrantable. Los modelos deben someterse a ensayos exigentes y ser perseverantes en el cuidado de su figura. Más allá del acondicionamiento físico, el desarrollo personal y profesional resulta crucial. Estar al tanto de las modas, los estilos y los creadores de moda les confiere una ventaja competitiva considerable.

Uno de los elementos menos visibles pero sumamente importantes son las audiciones, comúnmente conocidas como «casting calls«. Estas oportunidades son la puerta de entrada a desfiles prestigiosos y requieren que los modelos demuestren su potencial en cuestión de segundos. La confianza es clave; la primera impresión puede ser decisiva para determinar el avance en la carrera de un modelo.

Impacto cultural y social

Los modelos de pasarela no solo desfilan ropa; también son influyentes culturales. Ellos reflejan y, en ocasiones, moldean las normas sociales y culturales a través de su trabajo. En este sentido, modelos como Naomi Campbell y Tyra Banks han sido pioneras al romper barreras raciales y redefinir lo que significa ser un modelo en el ámbito global.

Por otra parte, Instagram y la red han nivelado el campo de juego en el sector de la moda, facilitando el acceso a una variedad de voces e imágenes. Esta situación ha propiciado la aparición del concepto de «modelo digital«, donde la visibilidad en plataformas sociales puede tener un impacto comparable al de desfilar en un evento de alta costura. No obstante, el punto central de la importancia continúa siendo la pasarela, el espacio donde las modelos se transforman en un elemento crucial de la conversación sobre moda.

Una apertura al mundo del modelaje

Ser un modelo de pasarela es un viaje que va más allá del simple acto de caminar sobre una plataforma. Involucra una dedicación constante al arte de la representación y a la comunicación de la moda como una forma de cultura. A través de su trabajo, los modelos son agentes de cambio en una industria que valora tanto la tradición como la innovación. En esta dualidad reside la verdadera esencia y complejidad de ser un modelo de pasarela.

Por Sergio Giraldo

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